Y mientras la lluvia cae como un fino manto, el sol va desapareciendo de nuestros caminos.
Dejandolos oscuros y tenebrosos, para que al miedo le sea más fácil entrar en nuestra vida.
Bache tras bache vamos levantándonos, juntos, siguiendo hacia delante, buscando a ese sol que desapareció, dejándonos ha oscuras, aún cayendo al vació, seguiremos buscándolo, porque lo podemos encontrar en cualquiera lugar, mientras sigamos hacia delante.
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